Antecedentes

La pandemia de COVID-19 ha hecho más acuciante la necesidad de acelerar la transición digital en el marco europeo al ser la digitalización un elemento esencial para responder a esta crisis. En octubre de 2020, la Unión Europea (UE) invitó a la Comisión a presentar una Brújula Digital global que estableciera específicamente las ambiciones digitales de la UE para 2030. La Comisión presentó su propuesta con una estructura en cuatro áreas principales:

  • Capacidades
  • Negocio
  • Servicios públicos
  • Infraestructuras

La propuesta presenta una visión de la transformación digital de Europa con objetivos e hitos específicos que deben alcanzarse para el año 2030. Los Estados miembros de la UE reconocen la necesidad de reforzar, modernizar y aclarar las normas sobre servicios digitales para:

  • garantizar la seguridad de los usuarios en línea
  • permitir el crecimiento de empresas digitales innovadoras

La Comisión propone nuevas y ambiciosas normas para regular mejor el espacio digital y los servicios digitales, en particular las plataformas de medios sociales.

Los principales objetivos son

  • garantizar que las personas usuarias digitales tengan acceso a productos seguros y proteger sus derechos fundamentales,
  • permitir una competencia libre y leal en los sectores digitales para impulsar la innovación y el crecimiento

Desde marzo de 2020 la situación de pandemia mundial ha cambiado por completo la economía y los usos y costumbres de los consumidores, provocando una rápida maduración del comercio electrónico. Durante los peores meses del contagio, los consumidores aumentaron sustancialmente el uso de las compras en línea y las empresas se han visto obligadas a adaptarse a esta nueva realidad. El encierro y el miedo al contacto cara a cara han impulsado la digitalización de los canales de consumo y, a su vez, el aumento del comercio electrónico. Desde hace unos meses, los especialistas advierten de la adquisición de nuevos hábitos de consumo de la mano del aumento del comercio electrónico. Unido a esta adaptación, los perfiles de estos profesionales requieren adaptarse a los nuevos tiempos. Por lo tanto, el perfil comercial, ha tenido que adaptarse, y recualificarse para convertirse en un perfil comercial más ligado a la digitalización.